Mostrando entradas con la etiqueta Estrategias de enseñanza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Estrategias de enseñanza. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de noviembre de 2014

Imágenes como recurso y contenido de la enseñanza

No es una novedad que las imágenes son un recurso más que interesante a la hora de la enseñanza y el aprendizaje. La mayoría de los docentes las usan diariamente en sus clases para acompañar el contenido y desarrollar nuevos. A la hora de elegirlas, debemos tener en claro cómo usarlas y cuáles son convenientes para desarrollar determinados contenidos.

Imagen extraída de google

Vivimos en un mundo en el que la imagen "Vale más que mil palabras" como dice la conocida frase. Por ello, nos servimos una vez más, del texto de Anijovich y Mora (2010) para conocer más sobre este recurso.
Tal como señalan las autoras, nos referimos al uso crítico y estratégico de las imágenes, considerándolas en su doble dimensión:
1. Como recurso de apoyo para enseñar otros contenidos. 2.Como contenido de la enseñanza en sí mismas. 
Nos interesaremos aquí en el primer punto, pero recomendamos la lectura del capitulo completo en donde también se brindan ejemplos muy útiles.

Nuestro objetivo puede ser el de atraer la atención de los alumnos, como también focalizar sobre un aspecto a enseñar específico. 
Las autoras clasifican el uso de este recurso en:

A. Uso de fotografías, dibujos o viñetas
Se explicitan tres funciones de las imágenes:
-Estimuladora. Cuando usamos las imágenes para atraer la atención de los alumnos, cuando la usamos como disparador de un nuevo tema o cuando buscamos provocar sentimientos o sensaciones.
-Informativa. Cuando proponemos la lectura de imágenes referentes a un contexto o época determinada, cuando necesitamos mostrar relaciones o interacciones o leer gráficos.
-Expresiva. Por ejemplo, cuando proponemos un ejercicio para despertar la creatividad.
Ejemplos (Imágenes extraídas de Google):

 
1. Viñeta de Hugo Catalán
2. La conquista de América - Pintura de José Gamelo y Alda
3. Van Gohg Noche Estrellada 1889

B. Uso de diapositiva generada por programas informáticos.
Debemos tener cuidado, ya que muchas veces este recurso tan interesante solo es usado como apoyo de lectura para el docente. Debemos usarlas como organizadores de los contenidos en el que podamos entrelazar imágenes, vídeos, consignas escritas, etc. Se puede pedir a los alumnos que durante la presentación escriban las ideas centrales.
Ejemplo:


C. Organizadores Gráficos.
Éstos, nos permiten generar relaciones entre contenidos, como los mapas conceptuales. Debemos tener cuidados con las representaciones jerárquicas, ya que son complejas. 
Por ello, debemos trabajar en conjunto con los alumnos y que ellos comprendan para qué sirve un mapa y qué podemos hacer con ellos.
Ejemplo presentado en el libro:

El uso de imágenes, como dijimos, es común hoy en nuestras planificaciones. Pero es interesante saber y analizar qué recurso nos conviene más para determinado tema.

Fuente: Anijovic, R. y Mora, S (2010) Cap. 4 "El uso crítico de las imágenes" en Estrategias de enseñanza. Otra mirada al quehacer en el aula.

viernes, 29 de agosto de 2014

La integración como estrategia

Al final del año, del cuatrimestre, al finalizar un curso, es común encontrarnos con clases de integración. Ésta es una estrategia más que potente, ya que permite un cierre de los conceptos que se desarrollaron durante un tiempo determinado.
Edith Litwin entiende la estrategia de integración como aquellas explicaciones o propuestas de actividades que los docentes desarrollan para relacionar temas entre sí, y para conformar una estructura.


Algunos ejemplos:

La utilización de casos o relatos que permiten en sus relacionar numerosos conceptos, ideas, temas a partir una situación concreta. Cuando esta propuesta es compleja y proviene de una situación real constituye una propuesta enriquecedora de comprensión; permitiendo un vínculo interdisciplinario.

El trabajo en grupo o taller, es otra de las propuestas que suelen incentivar a la integración con una consigna que así lo solicite. Las múltiples miradas siempre permiten un abordaje crítico de la situación y una reflexión más rica.

Por supuesto que no solo al finalizar un curso es oportuno este tipo de estrategias, sino que también podemos usarla a diario con los alumnos permitiendo relaciones entre temas que finalizan y aquellos que se abordarán. Se trata de profundizar los análisis que favorecerán nuevas explicaciones.

Integrar, tal como explica la autora, ..."significa que los estudiantes doten de sentido al conocimiento adquirido. Es tos, que reconozcan su origen, su valor y su vinculación con otros temas o problemas. (...) En síntesis, integrar es, desde la perspectiva del conocimiento, relacionar."*

*Litwin, E. (2009) "El oficio de enseñar. Condiciones y contextos" Editorial Paidós. Bs. As.

jueves, 15 de mayo de 2014

Estrategia: La exploración inteligente

Muchas veces les proponemos a nuestros alumnos que exploren respecto a un tema nuevo. Pero cómo hacer para que esa exploración sea inteligente y los alumnos encuentren contenidos realmente interesantes. La misma requiere orientación e información; requiere sugerir recursos de búsqueda, evaluar las fuentes, seleccionar los dots, etc. (Anijovich y Mora, 2010)
Los docentes promotores
Sabemos de la importancia de los conocimientos previos de nuestros alumnos a la hora de enseñar un nuevo tema y debemos ponerlos a jugar en ese proceso. La exploración inteligente, debe proponer a nuestros estudiantes indagar en nuevos contenidos, y como docentes debemos guiar los procesos de búsqueda.
Las autoras se preguntan ¿Cómo guiar la exploración? y proponen considerar:

  1. La red semántica como punto de partida para la exploración: moviliza una multiplicidad de nociones sobre un contenido. A partir de un tema se propone listar ideas utilizando la técnica del torbellino de ideas; con ello se realiza un red en la que las relaciones de conceptos aparecen unidas por flechas. Esto nos permite realizar una selección pertinente del los contenidos.
  2. Los subprocesos de una exploración inteligente: Como docentes es necesario ver a nuestros alumnos como sujetos capaces de manejar y procesar información para estimularlos. Para ellos, explorar significa: Hacer preguntas; formular hipótesis; Recopilar información; Construir conocimiento. Es necesario tenerlo en cuenta a la hora de proponer la exploración primero guiada para que luego lo hagan de forma autónoma.
  3. Evaluación metaconceptual y metacognitiva: Que los alumnos reflexionen sobre el qué y cómo aprendieron. Proponerles preguntas que los ayuden a ponerlo en palabras, como por ejemplo ¿Tiene una idea nueva? ¿Cuáles de las actividades realizadas les resultó la más favorable y la que se debe mejorar?
Esta exploración inteligente requiere que el docente tenga un papel activo en el aprendizaje de los alumnos como orientador y guía, creando en sus alumnos autonomía y lograr exploraciones pertinentes y con sentido.

*Anijovich, R. y Mora, S. (2010) "Estrategias de enseñanza. Otra mirada al quehacer en el aula" Ed. Aique

jueves, 6 de junio de 2013

Modelo de Enseñanza Expositiva

Hoy en día, con los cambios que se introducen en la educación, con la entrada de las Nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación y en el contexto social en el cual la escuela se desarrolla hace falta que, como docentes, pensemos estrategias de enseñanzas atractivas y novedosas para que nuestros alumnos no se dispersen, para que "se enganchen" con la clase. La estrategia de enseñanza expositiva es vista hoy como lo que "no hay que hacer", de esa forma, sabemos que los alumnos se aburren y que el docente debe estar lo más activo posible.

Pero es necesario revalorizar esta estrategia. Como dice Pozo (1997) tomando a David Ausebel, los problemas generados por la enseñanza tradicional no se deberían al enfoque expositivo, sino al inadecuado manejo que se hace de los procesos de aprendizajes de los alumnos. La mejora de la comprensión tiene que lograrse junto a mejores exposiciones, permitiendo un acercamiento progresivo de las ideas de los alumnos a los contenidos científicos.
Entonces, se trata de adecuar la estrategia al contenido que queremos desarrollar. La enseñanza expositiva permite establecer conexiones entre diversas partes del curriculum, ayudar a que los alumnos activen conocimientos pertinentes en cada caso, y conectar con nuevos aprendizajes partiendo de las ideas previas. Pero, esta estrategia puede ser muy interesante cuando queremos que los alumnos asimilen nuevos conocimientos a conocimientos previos, no así cuando se intenta cambiar de forma radical esos conocimientos. Entonces, como explica el autor, esta estrategia es útil cuando queremos lograr ajustes progresivos de los conocimientos científicos a los conocimientos de los alumnos, pero ineficiente cuando lo que buscamos es la reetructuración de esas concepciones.

Fuente: Pozo, J. I. (1997) Teorías cognitivas del aprendizaje" Cap. 8: "Enfoques para la enseñanza de las Ciencias." Ed. Morata. Madrid http://www.geocities.ws/javi_her/lec_9b.pdf

miércoles, 24 de abril de 2013

Una estrategia de enseñanza muy fácil y muy interesante... El One Minute Paper

En esta ocasión nos gustaría compartir con ustedes una estrategia de enseñanza que, a pesar de ser muy fácil, da muy buenos resultados. 



El one minute paper, que en español sería algo así como " trabajos en un minuto". Consiste en preguntarles a los alumnos al final de la clase:


  • ¿Qué ha sido lo más importante que has aprendido en esta clase?
  • ¿Qué es lo que te ha quedado más confuso?
Podemos brindarle a los alumnos hojas con las preguntas donde ellos sólo deben completar. Esto nos permitirá tener el registro de cada alumno (o grupo) con fecha y clase. Puede ser anónimo, con nombre o grupal. Es más conveniente usarla con alumnos secundario y Universitarios.

¿Qué nos permite esta estrategia?
  • Tener una retroalimentación de cómo los alumnos interpretan nuestra clase
  • Ver qué es lo más confuso para ellos 
  • Retomar temas que quedaron inconclusos al comienzo de la próxima clase
  • Estimular la reflexión en los alumnos
  • Prolongar la retención de lo aprendido en diversos temas
  • Saber qué sienten los alumnos, qué temas les atraen más, qué dinámicas, etc.
  • Hacerle sentir a los alumnos que nos importa su opinión
  • No perdemos tiempo de la clase, ya que sólo se debe hacer un un minuto
  • Mucho, mucho más...
Los invitamos a probar con sus alumnos esta estrategia y contarnos qué ocurre. ¿Se animan?

Referencias:
Morales Vallejo, Pedro (2011). Escribir para aprender, tareas para hacer en casa. Guatemala: Universidad Rafael  Landívar. Disponible en http://www.upcomillas.es/personal/peter/otrosdocumentos/OneMinutePaper.pdf

jueves, 11 de abril de 2013

Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) como estrategia didáctica


El  martes 26 de marzo comenzó el curso del INTEF “Aprendizaje basado en Proyectos” (ABP). Mediante la interacción de los participantes reflexionando sobre esta estrategia didáctica, los principales aportes se encuentran a continuación (copia textual):
Razones para usar el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP)
Entre el catálogo de razones que los compañeros y compañeras han expuesto para usar el ABP están:
  • ofrecer una enseñanza que contribuya al desarrollo de habilidades y competencias que no quedan satisfechas con una enseñanza más tradicional;
  • dar respuesta a necesidades específicas de apoyo educativo;
  • motivar al alumnado y mejorar su autoestima;
  • promover un aprendizaje crítico y activo y aprender a pensar;
  • aumentar la implicación y la autonomía;
Curiosamente, muchos participantes ven el ABP como una auténtica exigencia de los “nuevos tiempos” y  como la necesidad de adaptar nuestra enseñanza a nuestros nuevos modos de vida (globalización, mercado laboral competitivo, uso intensivo de las TIC, etc.). Hay, en muchos de ellos, una declaración explícita en relación con la responsaiblidad de ofrecer una enseñanza acorde con los retos que acometerán nuestros estudiantes en su vida futura.
Problemas y dificultades
Me ha parecido muy interesante la reflexión que se está haciendo sobre los problemas y las dificultades para usar el ABP en nuestros centros educativos. Intentaré recoger aquí algunas de las ideas que han surgido en los foros y los comentarios que a mí me sugieren:
  • Hay etapas y materias que ven el ABP como parte de su propia tradición y más cercano a sus dinámicas “naturales”.
Así, los participantes de Educación Infantil, el profesorado de Tecnología o Formación Profesional entienden que el ABP es muy cercano a su manera de entender la etapa o su materia y buscan en el curso constatarlo, profundizar en su conocimiento (teórico o práctico) o conocer otras experiencias para enriquecer su propio desarrollo profesional. También hay otras compañeras y compañeros, docentes en otras materias (música, matemáticas, lenguas) que afirman que el ABP encaja en su concepción de la materia.
Por el contrario, hay participantes que expresan su temor de que el ABP “desvirtúe” los contenidos de su materia. Este temor, curiosamente, me lo he encontrado en mi experiencia como formador en muchos docentes de lengua castellana y lenguas extranjeras, que temen que el ABP contribuya a que no se trate adecuadamente lo que entienden que es el núcleo de su materia: los aspectos formales de la lengua. Obviamente, creo que no hay nada que temer (pues dependerá de nuestra programación que se traten o no los aspectos formales, o unos contenidos u otros) y, en todo caso, en las materias lingüísticas el ABP representa un contexto fantástico para desarrollar, al menos, la mitad del currículo, que está centrada en la oralidad y la escritura como actividades comunicativas.
Por nuestra parte, la experiencia de La Semana de los Proyectos nos sirvió, por la diversidad de centros, docentes, estudiantes y materias con las que trabajamos, para tener la certeza de que el ABP se puede implementar en cualquier contexto y situación siempre que el profesorado supere el momento crítico de optar por las metodologías activas para su enseñanza.
  • El centro puede ser un factor motivador o desmotivador para el uso del ABP.
Hay compañeras que relatan con pesar que en su centro o en su ciclo se usa un “método” o un “libro de texto” y que no pueden usar ABP; otras compañeras, por el contrario, trabajan en centros donde el ABP es el estilo de trabajo que promueve el proyecto educativo de centro y, por tanto, encuentran fácil institucionalmente ponerlo en funcionamiento.
En todo caso, estas decisiones (método sí o no, ABP sí o no) deberían estar guiadas por evidencias: qué tipo de alumnado estamos preparando y qué resultados obtenemos a corto, medio y largo plazo son las cuestiones fundamentales para determinar cuál debe ser la estrategia metodológica en nuestra aula y nuestro centro. Puede que precisamente porque no tomamos estas decisiones teniendo en consideración estas preguntas sino otras cuestiones sigamos prefiriendo los “métodos” a las metodologías activas.
  • Algunos temores respecto al ABP son realmente temores respecto al aprendizaje en grupos.
Es normal relacionar el ABP con el trabajo en grupos. El problema es que el “trabajo en grupos” es, con frecuencia, un fracaso: si no se controlan ciertas variables, el trabajo en grupo sobrecarga a ciertos estudiantes y ofrece un espacio de ocultación para otros. Pero esto se puede solicionar: cuanto más cerca esté nuestro “trabajo en grupo” del “aprendizaje cooperativo”, pues muchas más garantías de éxito tendremos – y también mejores sensaciones tendremos respecto al ABP.
  • Para estar convencidos de la validez del ABP en nuestro contexto particular, necesitamos datos y reflexión.
Algunos participantes indican que, aunque hay bastante satisfacción en relación con el uso del ABP, sin embargo no tienen certeza de mejora respecto a otras estrategias de enseñanza. Y estamos de acuerdo con ellos: en cualquier proceso de innovación es importante obtener datos respecto a la mejora que supone el cambio – y el esfuerzo. Por ello, cualquier experiencia de ABP debe contemplar cómo se documentará el proceso de innovación y cuándo y cómo (además de quién) se reflexionará acerca de la experiencia.
  • Hay múltiples factores que considerar al diseñar una experiencia de ABP: el tiempo, los materiales, la relación con otros compañeros, etc.
Nadie dijo que el ABP fuera sencillo ni que el ABP fuera simplemente sustituir el libro de texto por fichas. Implica una revisión en profundidad del rol del docente, de lo que esperamos de los estudiantes, de los materiales (“materia prima fresca”, como diría mi amigo Daniel Sánchez), de las relaciones del profesorado dentro del ciclo o del departamento, etc. En este sentido, el ABP no es simplemente un estilo de enseñanza sino la puerta de entrada a una cultura educativa diferente.
(...)